domingo, marzo 12, 2006

Capítulo 38: Motín

Al amanecer del siguiente día Edrik fue avisado de que bajara rapidamente a la bodega donde estaban los prisioneros, pues algo terrible había ocurrido. Cuando el tercero el mando llego allí, observo que todos los esclavo menos uno que habían intercambiado estaban muertos. Unas extrañas manchas blancas habían surgido de sus cuerpos, para despues estallar derramando toda la sangre del individuo infectado. Cuando llego Garius y examino los cuerpos, le comento a Edrik que no reconocía el mal que podía haber matado a aquellos hombres, pero lo más recomendable sería deshacerse de los cuerpos para evitar posibles infecciones. Mientras los cuerpos de los esclavos se alejaban en el horizonte mientras eran devorados por los tiburones, el vigia avistó dos naves en el horizonte.

Le habían engañado. Edrik reflexionaba rapidamente, tenía que moverse deprisa. Posiblemente los esclavos estaban enfermos de algun tipo de mal desconocido, que infectaría rapidamente a todos los hombres a bordo con el objetivo de matarlos o hacerlos maás debiles ante un ataque. Y la Rapsodia tenía demasiados enemigos ultimamente. Dos barcos tenían demasiada potencia de fuego como para ofrecer resistencia, tenían que ganar algo de tiempo mientras las condiciones cambiaban. Edrik ordeno la retirada, con un poco de suerte conseguirían huir de aquellas naves.

Al cabo de dos dias de persecución, los cazadores de la Rapsodia no habían conseguido su objetivo, y a bordo de esta última la situación era caótica. Más seis hombres habían sucumbido a aquel mal, no tenían medios para curarla pero parecía que no era tan eficaz como parecia en un principio, mientras estuvieran sanos y bien alimentados conseguirían frenar su avance. No obstante, la discordía crecía entre los hombres, quedaban pocos alimentos pues habían arrojado la mayor parte de la mercancía para conseguir perder algo de lastre, y la imposibilidad de parar a reabastecerse no mejoraba la situación. Aquella noche mientras Edrik miraba las distintas cartas de navegación tres hombre de abordo se presentaron en el despacho, multiples manchas blancas cubrían gran parte de su cuerpo y estban armados con espadas y navajas, no había que ser muy perspicaz para ver sus intenciones. Edrik extrajó sus dos pistolones que redujeron las caras de los dos primeros piratas a pulpas de carne, el tercero sorprendido ni susurro cuando la hoja de Edrik atravesó su garganta.

Mientras Garius ayudaba a retirar a Edrik los cuerpos de los amotinados y arrojarlos por la borda, bajó la mirada atenta del resto de la tripulación pudieron percibir la tensión que se cernía en aquel momento. Edrik no poseía la dotes de mando del capitan, si aquello seguía así un motin sería el menor de sus problemas. Fue en ses momento cuando percatarón en una figura que se erguia en la barandilla, sus ojos centelleaban en la noche.
-- Creo que necesitais mi ayuda. - dijo con voz melodiosa.

2 Comments:

Blogger Kyanon Súlendil said...

Ahum... Ahá!
De quién ese esa voz melodiosa?
Se me ocurre que de la mujer de los ojos del diablo y el broche del infierno... no? aunque cómo ha llegado alli? Mmmm. Las respuestas en el próxomo capítulo.

Ah! haciendo cálculos creo que saldría que Tim & Company llebavan dos noches y un día en Lisboa cuando dejamos de hablar de ellos. Si ahora el Rapsodia ya lleva dos dias de persecución, eso quiere decir que esto que estamos contando ya ha adelantado cronológicamente por un dia a lo anterior.
(Cuando compraron los esclavos correspondía al dia en qeu el capitán preparaba la subasta, así que la diferencia es de unos dos días)
A saber qué le estará pasando a la cuadrilla de Lisboa, y nosotros aquí sin saberlo! xD

P.D. Sí, cada vez hago los comentarios mas largos

9:32 p. m.  
Blogger Amarth said...

La verdad que si son cada vez más largos..., ves a saber que hara n estos, el destino esta en vuestras manos....

10:53 p. m.  

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