martes, marzo 28, 2006

Capítulo 42: Prisionera

El sol brillaba intesamente en lo alto del cielo ofreciendo una impresionante panorámica del paisaje. Mar alrededor de todo el barco engullendolo cual mosquito ser tratara junto a los dos barcos que les perseguían en aquellos momentos. Desde que la diablesa había comenzado su tratamiento, practicamente la totalidad de los enfermos se habían recuperado del todo aunque aun debían seguir tomando la extraña mediacación algunos días más. Esto significaba que podrían haber sacado lo mejor de la Rapsodia y haberse zafado de sus perseguidores, pero esa no era la intención de su actual "capitán". Los barcos de Golden sunrise sospecharían dentro de poco de la presa, ya que estos llevaban varios dias sin arrojar cadaveres de enfermos al mar, esta incertidumbre podría llegar a provocar problemas pensó Edrik, había que meter prisas a esos depredadores.
-- Subid a la prisionera y atadla donde nuestros amigos puedan verla. - le pidió Edrik a Jobbes el cual obediente se afano en cumplir la petición de su superior.

Lady Anna era la preciosa hija del capitán, con su cabellos dorados ondeando al aire y sus rosadas mejillas iluminadas por el sol. Hubiera ofrecido una visión casi divina sino fuera por la cantidad de moratonesy raguños que había recibido en su cautiverio y el hecho de que estuviese atada completamente desnuda al mastil de proa. Al menos la moral de los hombres, ahora con dos mujeres abordo no podría haber mejorado más, nada como una ratita para entusiasmar al ratón.
--¿ Como se encuentra princesa?, como puede observar, le estamos concediendo una suave descanso arropada por la brisa primaveral. - se dirigio jocoso Edrik a la prisionera.
-- Sois despreciable pirata, el infierno se os quedara pequeño cuando os juzgue nuestro señor. --respondio esta, intentando guardar la compostura.
-- Alegrese princesa, sus amigos no tardaran en darnos alcance, con un poco de suerte puede incluso ser rescatada. -- exclamó Edrik para despues marcharse con una gran sonrisa en los labios.
Anna miró el horizonte y vio allí a sus perseguidores, más no sintio esperanza sino lástima por lo hombres que ellos, ya que indublemente iban hacia una trampa. Cuando se quiso dar cuenta una mujer se encontraba aus lado acariciandole la mejilla mientras el broche que llevaba en la cabeza brillaba intensamente.
-- No me gustaría estar en tu piel, mujer, pero piensa que puede que no estes tan lejos del fin, para bien o para mal.

La noche se había arrojado sobre ellos y quedaban apenas un par de horas para llegar a la nueva isla. Edrik habia cargado dos botes con todos los hombres que pudo y 4 cañones, confiando en que serían bastantes para imponer una resistencia y apoyo feroces. Entre los hombres destaca el recién adquirido esclavo, que liberado había resultado ser un guerrero fuerte y capaz.
La misión de este destacamento sería atravesar la isla y montar un fuerte de donde dispararían tranquilamente a sus perseguidores para apoyar el fuego y ataque de la Rapsodia. Segun les había informado la mujer el lugar perfecto para el asentamiento sería un golfo rocoso que se formaría en breve despues de la aparición de la isla. Edrik les había avisado de que tendrían que conseguirlo en menos de un dia, ya que todo debía estar coordinado. La batalla duraría poco si todo salía bien, despues habría que lidiar con otros problemas más graves y que pesaban en la mente de los que habían negociado con la enviada de los lobos.

1 Comments:

Blogger Kyanon Súlendil said...

Yep! Ya lo sé. siempre estoy pegando la paliza y ahora soy yo el que me retraso. Pero es que el dia uqe escribiste, Amarth, no tenia muchas ganas, y ahora lo uqe no he tenio tiempo y tal.
Y lo peor es uqe me temo uqe este fin de semana no voy a tener tampoco tiempo ninguno.

Miau...

3:54 p. m.  

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