lunes, abril 10, 2006

Capítulo 44: En la sombra


A la tenue luz de la vela McCork se tocaba la cicatriz que cruzaba su mejilla izquierda, le ayudaba a pensar. Mientras tanto el segundo al mando, un joven cuya joven edad no ensombrecia sus ya de por si brillantes meritos y que respondia al mote de "Huracan".
-- Primero la maldición blanca no ha funcionado. --dijo el joven enfurecido.-- Y ahora incluso el tiempo y la geografía le ayudan, es como si tuvieran al diablo de su parte, ¡por no contar la osadia de usar la señorita como cebo!
-- Te equivocas la geografía no les ayuda, he mirado todas las cartas esa isla no debería estar ahí.-- respondio tranquilamente McCork.
El chico se mantuvo dubitativo un instante, cuando al fin comprendio un espasmo de miedo aprecio un instante en su cara, despues solo fue abatimiento y comprensión
-- Tienen a los lobos de su parte. --sentencio para quedar mudo.
-- Jejjeje .-- rio McCork -- Los lobos no estan de parte de nadie más que de la suya, deberías saberlo grumetillo. Puede que esten apoyando momentaneamiente al capitan de todas maneras tambien hay algo en contra en este hecho. Los lobos nunca juegan un papel pasivo tan evidente.
-- ¿A donde quiere llegar capitán?
-- Es como si hubiera distensiones entre ellos, o alguien estuviera jugando a hacerse pasar por los lobos. --el joven parecía cada vez más sorprendido. -- De todas maneras eso no llega a ninguna parte. Por lo que he podido estudiar a nuestros malditos piratas en nuestras persecución, parece ser que nuestro odiado capitan no esta en su barco.
-- ¿Como puede saber eso?
-- Verás, hace tiempo que conozco al capitan y el no es tan agresivo, debe tratarse de Edrik, esa rata escurridiza. Y tratandose de el debe estar tramando algo. En la posición actual estan muy lejos de sentirse atrapados. Debemos jugar bien nuestras cartas si queremos dar con ellos.
El capitan cogío un papel y una pluma para pasar a dibujar una serie de trazos ayudandos con un compas, tras un breve espacio de tiempo había dibujado un perfilado de la parte de la isla que acababan de avistar.
-- Quiero que comparas esta silueta con la de todos los mapas que disponemos en ambos barcos si es necesarios, puede que ya exista.
-- ¿Se refiere a que se encuentre en dos sitios a la vez?
-- O incluso en cientos, y una cosa más si deciden voltear la isla quiero que disparen con los nuevos proyectiles por encima de la isla en tio parabólico, debería bastar para causar graves daños si obtenemos fuego certeró.
-- Pero mi señor dudo que nuestros cañones aguanten más de dos disparos de esos proyectiles y la señorita esta en el barco.
-- Huracan....--- McCork se pusó en pie y tranquilamente se situó cara a cara con su hombre. Sus ojos se cruzarón y McCork vió como replandecián los del joven, estaba enamorado sin duda. -- La señoria dejo de ser una prioridad, sino quieres que muera tienes aun tiempo para calcular el angulo exacto de los cañones, espero que no hayas olvidado tus clases de aritmética.
-- No mi señor.
-- Muy bien, quiero a todos los hombres preparados, la persecución no durara mucho más, tendremos a esos piratas en bandeja de plata antes de que lo imaginen.

1 Comments:

Blogger Amarth said...

Kyanon......

Se nos muere...

1:24 p. m.  

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